Alianza entre USS y Junji impulsa la detección temprana de rezagos en la primera infancia

Un proyecto interdisciplinario de la Universidad San Sebastián está llevando especialistas a jardines infantiles de la Junji para identificar señales de alerta en el desarrollo de niños y niñas, promoviendo intervenciones oportunas que pueden marcar una diferencia en su futuro.

Alianza entre USS y Junji impulsa la detección temprana de rezagos en la primera infancia

Un proyecto interdisciplinario de la Universidad San Sebastián está llevando especialistas a jardines infantiles de la Junji para identificar señales de alerta en el desarrollo de niños y niñas, promoviendo intervenciones oportunas que pueden marcar una diferencia en su futuro.

La detección temprana de dificultades en el desarrollo infantil puede cambiar el futuro de un niño. Con ese objetivo nació "Caminemos Juntos", una iniciativa de Vinculación con el Medio de la Universidad San Sebastián que trabaja junto a jardines infantiles de la Junji para identificar posibles rezagos durante los primeros años de vida.

El programa reúne a académicos y estudiantes de Kinesiología, Fonoaudiología y Terapia Ocupacional, quienes realizan evaluaciones integrales para observar aspectos como el desarrollo psicomotor, el lenguaje, la regulación sensorial y la participación cotidiana de los párvulos. La idea no es diagnosticar, sino detectar señales que permitan actuar a tiempo.

Tras cada evaluación, las familias y equipos educativos reciben recomendaciones para apoyar el desarrollo de los niños tanto en el jardín como en el hogar. Cuando es necesario, también se gestionan derivaciones a especialistas, fortaleciendo el trabajo preventivo en una etapa clave del crecimiento.

Desde los jardines infantiles destacan que contar con la mirada de profesionales de la salud entrega información valiosa para adaptar las estrategias pedagógicas a las necesidades de cada niño, especialmente en establecimientos que no disponen de estos especialistas de manera permanente.

Además de beneficiar a las comunidades educativas, la iniciativa permite que estudiantes universitarios enfrenten experiencias reales de trabajo interdisciplinario antes de egresar. Un modelo de colaboración que busca demostrar que la detección oportuna y el trabajo conjunto entre academia, educación y familias pueden ser claves para favorecer el desarrollo integral de la infancia.