El problema que golpea a las pymes cada año: cuando el contador avisa tarde y la caja no alcanza

La falta de información financiera oportuna sigue siendo una de las principales causas de desorden en pequeñas y medianas empresas. Especialistas advierten que muchas toman decisiones a ciegas durante meses y enfrentan sorpresas al momento de pagar impuestos.

El problema que golpea a las pymes cada año: cuando el contador avisa tarde y la caja no alcanza

La falta de información financiera oportuna sigue siendo una de las principales causas de desorden en pequeñas y medianas empresas. Especialistas advierten que muchas toman decisiones a ciegas durante meses y enfrentan sorpresas al momento de pagar impuestos.

Para muchas pymes en Chile, el cierre de cada periodo tributario no solo implica ordenar documentos o revisar balances. También es el momento en que aparece una sensación conocida: enterarse tarde de cuánto hay que pagar, sin haberlo anticipado ni planificado.

Desde Skualo, plataforma tecnológica enfocada en la gestión financiera de empresas, identifican este escenario como uno de los principales dolores operativos del segmento. En la práctica, explican, muchas pymes funcionan durante meses sin una visión clara de su estado financiero, lo que impide proyectar con tiempo sus obligaciones tributarias.

Según comenta Jaime Sepúlveda, CEO de Skualo, el problema no está necesariamente en el monto a pagar, sino en la desconexión entre lo que ocurre en el negocio día a día y lo que finalmente se refleja en los números. Esa brecha genera una falsa percepción de estabilidad que se rompe al momento de enfrentar impuestos.

En ese contexto, el rol del contador suele activarse en una etapa tardía, cuando el margen de acción ya es limitado. Desde la experiencia de Skualo, el desafío no es solo cumplir con las obligaciones tributarias, sino contar con información continua que permita anticipar escenarios y tomar decisiones con mayor claridad.

Esta falta de visibilidad no solo impacta la liquidez, sino también la capacidad de crecimiento de las empresas. Sin información actualizada sobre ingresos, egresos y compromisos, se vuelve más complejo planificar inversiones, contratar o incluso sostener operaciones en periodos exigentes.

Por lo mismo, la discusión comienza a desplazarse hacia la gestión financiera en tiempo real. Entender los flujos del negocio y proyectar obligaciones deja de ser un ejercicio puntual y se transforma en una herramienta clave para operar con mayor control.

En un escenario donde cada decisión pesa, anticiparse deja de ser una ventaja y pasa a ser una necesidad.