Jueves 21 de agosto: Al menos 19 heridos y 97 detenidos dejaron los graves incidentes entre barristas de Independiente y Universidad de Chile en Avellaneda

Jueves 21 de agosto: Todavía sigue el impacto por lo ocurrido anoche en Buenos Aires. Aunque anoche se especulaba extraoficialmente en medios argentinos sobre tres personas muertas en el estadio en Avellaneda, lo cierto hasta ahora es que, de milagro, no murió nadie.

Jueves 21 de agosto: Al menos 19 heridos y 97 detenidos dejaron los graves incidentes entre barristas de Independiente y Universidad de Chile en Avellaneda

Jueves 21 de agosto: Todavía sigue el impacto por lo ocurrido anoche en Buenos Aires. Aunque anoche se especulaba extraoficialmente en medios argentinos sobre tres personas muertas en el estadio en Avellaneda, lo cierto hasta ahora es que, de milagro, no murió nadie.

Jueves 21 de agosto: Todavía sigue el impacto por lo ocurrido anoche en Buenos Aires. Aunque anoche se especulaba extraoficialmente en medios argentinos sobre tres personas muertas en el estadio en Avellaneda, lo cierto hasta ahora es que, de milagro, no murió nadie.

Todo comenzó, aparentemente, en las afueras del estadio, antes del partido, con agresiones a hinchas chilenos. Dentro, durante el primer tiempo, hay testimonio de que los de la U. lanzaron un lavatorio, orines, piedras y otros elementos hacia los argentinos que estaban en la galería debajo de ellos. Una bomba de ruido lanzada desde la galería "chilena" habría sido el colmo. Se ordenó desalojar el sector de los chilenos, que no se movieron, algunos rebeldes, otros aterrorizados por lo que podía pasarles fuera. Y la barbarie, la tragedia, vino después, cuando centenares de argentinos entraron al sector, no se sabe si a la fuerza o porque alguien les abrió la puerta, y masacraron a los de la U. Les robaron la ropa, lo menos, los golpearon salvajemente, hay varios con traumatismo craneal, y uno de ellos, llamado Gonzalo Alfaro, se lanzó o lo obligaron a caer desde gran altura. Está con riesgo vital y era operado en horas de la noche. Hay otros once heridos graves, casi cien detenidos y así. De los guardias o de la policía antes de la masacre, ni pistas. Una vergüenza, el fascismo y el desquiciamiento que inunda a estos grupos, en muchos países del mundo, Chile y Argentina incluidos, en el paroxismo.

En Chile, el Presidente le pidió la renuncia al ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, militante de la Federación Regionalista Verde Social, aparentemente por la molestia que provocó que el partido de Jaime Mulet, indignado por la remoción, armara una lista parlamentaria aparte de la oficialista.

Una buena para el Gobierno, en cambio, ocurrió en la Cámara, donde el proyecto que termina con el CAE, pasó la barrera con 80 votos de aprobación.