Jueves 30 de abril: Con un megáfono, el Presidente José Antonio Kast tuvo que hablar ayer con trabajadores de la salud en Temuco para asegurarles que no habrá recortes que afecten la atención a los pacientes ni a los trabajadores, dijo, que hagan bien su labor.
Jueves 30 de abril: Con un megáfono, el Presidente José Antonio Kast tuvo que hablar ayer con trabajadores de la salud en Temuco para asegurarles que no habrá recortes que afecten la atención a los pacientes ni a los trabajadores, dijo, que hagan bien su labor.
Jueves 30 de abril: El petróleo es un termómetro de tensión. Esta madrugada tuvo su precio más alto desde que comenzó la guerra entre Estados Unidos e Irán, 124 dólares por barril, aunque a esta hora desciende y cotiza en 116, un precio exorbitante de todos modos. La perspectiva de un largo bloqueo al estrecho de Ormuz y una solución que no se avizora, mantienen a los mercados con dosis importantes de estrés. Las bolsas en Asia se llevaron la peor parte anoche y las europeas se recuperan algo, a medida que el ánimo mejora un poco tras la conversación entre Donald Trump y Vladimir Putin sobre Irán. No hay novedades, solo lo que parece la esperanza de aferrarse a cualquier signo positivo.
Con un megáfono, el Presidente José Antonio Kast tuvo que hablar ayer con trabajadores de la salud en Temuco para asegurarles que no habrá recortes que afecten la atención a los pacientes ni a los trabajadores, dijo, que hagan bien su labor. El megáfono terminó siendo un símbolo del esfuerzo de La Moneda, todo el día, por contener la mala prensa que tuvo la combinación de oficio sobre recortes en el presupuesto 2027, combinado con el recorte para este año del Ministerio de Desarrollo Social. Todo el día el discurso del Gobierno fue el mismo, llevando incluso al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, a asegurar que no se va a tocar la PGU, como el famoso oficio parecía sugerir.
El Mandatario está hoy en Coyhaique y vuelve en la noche a Santiago. El ministro de Hacienda sostiene una reunión protocolar con el Consejo del Banco Central y otra con los presidentes de las comisiones de Hacienda, Javier Macaya y Agustín Romero.
La Contraloría ordenó un sumario para investigar la propaganda del país quebrado porque, dice, La Moneda no ha explicado el sustento fáctico y técnico que justifique el lenguaje utilizado, el que no se adapta a las instrucciones del órgano en términos de que sea moderado. La situación es curiosa igual, porque la Contraloría General de la República insiste en regular el tipo de comunicación, el tono, el estilo y la veracidad de los afirmado, más allá de su mandato de verificar la legalidad de los actos de las autoridades. Como sea, el Ministerio de la Secretaría General de Gobierno tiene cinco días para informar del inicio del sumario.