En el contexto de la implementación progresiva de la ley de 40 horas, el Head of Product Design de GeoVictoria, Diego López, analizó los principales desafíos operativos y legales que enfrentan las empresas, y cómo la tecnología puede ser una herramienta clave para facilitar esta transición
En el contexto de la implementación progresiva de la ley de 40 horas, el Head of Product Design de GeoVictoria, Diego López, analizó los principales desafíos operativos y legales que enfrentan las empresas, y cómo la tecnología puede ser una herramienta clave para facilitar esta transición
La reciente reducción de la jornada laboral a 42 horas semanales, vigente desde el 26 de abril, marca un nuevo hito en la implementación de la ley de 40 horas en Chile. En este escenario, la adaptación de las empresas se vuelve fundamental, especialmente en lo que respecta a la planificación de turnos, el cumplimiento normativo y la formalización de los cambios contractuales.
Durante la conversación en Tele 13 Radio en la sección de “Empresas e innovación”, López destacó que uno de los principales desafíos que enfrentan las organizaciones es definir la forma en que se aplicará la reducción horaria. Según explicó, el primer paso es alcanzar acuerdos con los trabajadores o sindicatos para determinar si la reducción se aplicará mediante salidas anticipadas, ingresos más tardíos u otros ajustes en la jornada. En caso de no existir acuerdo, la normativa establece procedimientos específicos que deben seguirse para cumplir con la ley.
Otro aspecto relevante abordado fue la importancia de la planificación en industrias que operan bajo sistemas de turnos continuos, como aquellas que funcionan 24/7. En estos casos, la reducción de horas implica reorganizar completamente las mallas de turnos y asegurar que se respeten los límites legales, evitando jornadas excesivas o acumulación indebida de horas trabajadas. La tecnología, señaló López, cumple un rol central en este proceso al permitir simular escenarios, verificar posibles incumplimientos y gestionar la información de manera ordenada.
Asimismo, se analizó el impacto que puede tener un control inadecuado de la asistencia laboral. Las sanciones asociadas a errores en este ámbito pueden alcanzar cifras significativas, lo que refuerza la necesidad de contar con registros confiables y sistemas autorizados que respalden la información ante eventuales fiscalizaciones. En este sentido, la digitalización aparece como una herramienta que facilita el acceso a reportes en tiempo real y permite reaccionar oportunamente frente a posibles desviaciones.
Finalmente, López destacó que el avance hacia jornadas laborales más cortas también abre oportunidades para modernizar procesos internos y mejorar la gestión organizacional. La incorporación de herramientas digitales e inteligencia artificial (cada vez más presentes en la gestión laboral) permite automatizar tareas administrativas y liberar tiempo para actividades estratégicas. En un escenario de cambios regulatorios y tecnológicos, la capacidad de adaptación y planificación aparece como un factor clave para enfrentar con éxito los desafíos que plantea la nueva jornada laboral.
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