En entrevista con Empresas e Innovación, Lucas Bracho, CEO de ReduCiclo, abordó los principales desafíos ambientales que enfrenta la industria de la construcción y explicó cómo una gestión preventiva, la economía circular y la capacitación en terreno pueden transformar el sector.
En entrevista con Empresas e Innovación, Lucas Bracho, CEO de ReduCiclo, abordó los principales desafíos ambientales que enfrenta la industria de la construcción y explicó cómo una gestión preventiva, la economía circular y la capacitación en terreno pueden transformar el sector.
La industria de la construcción es uno de los principales motores de la economía chilena, pero también uno de los sectores con mayor impacto ambiental. Se estima que genera cerca del 35% de los residuos sólidos del país, mientras que una de cada tres obras presenta incumplimientos normativos que pueden traducirse en multas millonarias, paralizaciones y retrasos en los proyectos. Frente a este escenario, la gestión ambiental dejó de ser solo un requisito regulatorio para convertirse en un factor estratégico para la competitividad del rubro.
En una nueva edición de Empresas e Innovación, Lucas Bracho, CEO de ReduCiclo, explicó que el principal problema no radica en la falta de compromiso de las empresas, sino en el desconocimiento técnico y normativo presente en gran parte de la cadena de ejecución de una obra. Desde el manejo inadecuado de residuos hasta el almacenamiento incorrecto de sustancias peligrosas o la falta de control sobre el ruido, estos errores terminan generando costos económicos, conflictos con las comunidades y riesgos para la continuidad de los proyectos.
En ese contexto, Bracho planteó que la solución pasa por cambiar la forma en que la industria entiende la gestión ambiental. En lugar de un modelo lineal basado en extraer, usar y desechar, propuso avanzar hacia una economía circular donde los residuos sean considerados recursos y donde la planificación permita optimizar materiales, reducir pérdidas y prevenir contingencias. Según explicó, implementar medidas preventivas resulta considerablemente menos costoso que enfrentar sanciones o paralizaciones, e incluso puede generar importantes ahorros asociados a una mejor gestión de las obras.
Uno de los pilares del trabajo de ReduCiclo es la capacitación. A través de cursos con franquicia tributaria SENCE y programas desarrollados junto a la Escuela Tecnológica de la Construcción (actual Fundación Formación), la empresa busca llevar el conocimiento directamente a quienes ejecutan los proyectos. La premisa, sostuvo Bracho, es que el cambio cultural no ocurre en las oficinas, sino en la obra, involucrando a supervisores, capataces, maestros y equipos de terreno en la construcción de una gestión ambiental más eficiente.
Finalmente, el fundador de ReduCiclo hizo un llamado a avanzar hacia una construcción que combine rentabilidad y sostenibilidad. Para ello, además de sus programas de capacitación, la empresa impulsa webinars abiertos y gratuitos para difundir las nuevas normativas y compartir herramientas prácticas con profesionales del sector. El objetivo, concluyó, es demostrar que construir de forma responsable no solo reduce el impacto ambiental, sino que también genera beneficios económicos y sociales para las empresas y las comunidades.
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