Viernes 12 de junio: Otra vez Donald Trump anunció que se lograba un acuerdo con Irán. Fue más lejos esta vez, y dijo que otros países participaban del mismo y que se firmaría pronto en un lugar por revelarse. La respuesta iraní, hostil, siempre hostil, con Trump, terminó reconociendo que sí había un acuerdo aunque no era todavía global.
Viernes 12 de junio: Otra vez Donald Trump anunció que se lograba un acuerdo con Irán. Fue más lejos esta vez, y dijo que otros países participaban del mismo y que se firmaría pronto en un lugar por revelarse. La respuesta iraní, hostil, siempre hostil, con Trump, terminó reconociendo que sí había un acuerdo aunque no era todavía global.
Viernes 12 de junio: Justo al comenzar, llega la noticia de la muerte, a poco de cumplir 89 años, del pintor inglés David Hockney, al que los expertos, entre otros atributos, le dan el mérito de haber devuelto la figura humana a la pintura, desafiando las abstracciones que parecían dominar sin contrapeso el arte a mediados del siglo XX.
Hay, eso sí, una buena noticia. Ayer en la tarde, otra vez Donald Trump anunció que se lograba un acuerdo con Irán. Fue más lejos esta vez, y dijo que otros países participaban del mismo y que se firmaría pronto en un lugar por revelarse. La respuesta iraní, hostil, siempre hostil, con Trump, terminó reconociendo que sí había un acuerdo aunque no era todavía global. No se ha concretado nada, pero el mercado, que no es dado al optimismo ni a la utopía, reconoce el buen momento y el petróleo cotiza a 87 dólares por barril, su mejor precio desde el 28 de febrero.
Los mercados están expectantes, es una especie de día de fiesta, con la salida a la bolsa de SpaceX, que ha fijado en 135 dólares el precio de cada acción, sobre suscritas desde ya las disponibles. Elon Musk no reparte dividendos a estas acciones clase A, prefiere a los accionistas particulares en vez de los institucionales, porque le suponen menos dolores de cabeza, y se reserva el 85 por ciento del poder decisorio de las compañías en sus propias acciones clase B. Aun así, el negocio entusiasma hasta el hartazgo a inversionistas de todo el mundo.
Por otro lado, la guerra en Ucrania ha superado ya en duración a la IGM, lo que supone un conflicto estancado y carísimo en vidas, sufrimiento y desarrollo para ese país.